martes, 19 de agosto de 2014

Comunicación

Hola, ¿qué tal?
Les cuento lo que me sucedió el fin de semana.

Mi hermana menor va a catequesis los domingos por la mañana; el sábado, mi madre había recibido una llamada de la catequista de mi hermana. Quién llamaba para hacerle recordar que el día siguiente(domingo) habría una catequesis especial de padres e hijos, que iba a empezar a las 3 pm y finalizaba a las 8 pm. OK, mi hermana no había dicho ninguna palabra sobre eso, nos habíamos enterado recién y mi mamá no quería ir. Osea 5 horas de escuchar a alguien que  habla de "dios" y mi vieja no es muy cristiana que digamos. Mi papá, pues con él no podemos contar. En fin, ya domingo decidimos que iríamos mi madre, mi hermana y yo. No voy a mentir, estaba desanimada de la idea y además soy atea.

Llegamos al lugar, fuimos a un gran salón que estaba lleno de personas adultas y niños. Mi mamá quien actualmente se encuentra embarazada de su novio, decidió sentarse en los últimos asientos, en cambio, mi hermana y yo fuimos donde nos mandó una de las encargadas del evento. Adelante apareció una mujer anciana, saludó y empezó a cantar; hacía ciertos movimientos con los brazos y el público la seguía, yo me reía y le decía a mi hermana -Mira como nos trata, como si fuésemos niños de kindergarden.- luego apareció un cura que empezó a hablar sobre los sacramentos y no sé qué más habrá hablado porque me dormí, me levanté cuando mi hermana me murmuró -Levántate, tenemos que ir a misa ahora.- entramos a la iglesia y nos colocamos atrás; yo seguía los movimientos de la gente, nos paramos una vez, el sacerdote habló, nos sentamos, me dormí. De nuevo había que pararnos y otra vez sentarnos y yo dormir. Pasó lo que pasa en las misas, yo sólo esperaba que nos "demos los paz", eso significa que después podemos retirarnos. Pasó eso e instantes después aparece a saludarnos el novio de mi mamá, ese tipo nos desagrada a mi hermana y a mí pero tenemos que soportarlo.

Luego de la misa, volvimos al gran salón, hubo otra charla con un diferente cura que habló sobre la comunicación en las familias, yo me dormí de nuevo; me levanté cuando el tipo ese mandó a los adolescentes(discípulos) escribir unas preguntas. Más tarde se retiró el señor. Y vino la catequista de mi hermana a saludar al público y agradecer nuestra presencia. Después aparecieron las demás catequistas y cada uno llamó a su grupo de niños (o adolescentes) junto a sus padres y los dirigió a su aula correspondiente. Al final, se reunió el grupo donde está mi hermana, 12 niñas en total en compañía de sus padres(ambos), madres o abuelas solamente. Fuimos al último aula creo porque con esta acababa el largo pasillo. Ingresamos y cada uno tomó una silla e hicimos un gran circulo allá adentro. La catequista saludó de nuevo y se presentó, agradeció nuestra presencia, ella se mostraba muy contenta y me agradaba.
- Entonces, empezamos con la primera pregunta que dejó el padre(cura) como tarea. ¿Cómo es la comunicación en casa? Empezamos con Annie.- dijo y señaló a la niña quien se levantó junto a una mujer anciana.
- Ud. debe ser la abuelita de Annie, ¿cierto?
- Sí, así es.
- ¿Y por qué no ha venido alguno de sus padres?
- Porque sus padres están trabajando.- ok, eso definitivamente nadie se lo creyó, domingo nadie trabaja.
En fin a lo que respondió la catequista - Bueno, pero tenían que venir los padres. Como siempre los abuelos están ahí siempre para apoyar a sus nietos. Annie dime cómo es la comunicación en tu casa.
 Annie ante mis ojos una adorable jovencita con cara de niña aun dijo.- Mmmm... normal... *sus ojos se tornan rojos* No existe comunicación, no veo a mis padres. Vivo con ellos pero trabajan hasta tarde, cuando yo llego de la escuela, paso la tarde sola en casa, no tengo hermanos...
- Y tu abuela, ¿vive contigo?.
- No.- señaló y rompió en llanto.

Una a una fue hablando,  la mayoría de niñas solo viven con su mamá con quién poco se conocen. Hubo una mamá que entre lágrimas dijo.- Yo quiero decirle a mi hija que la quiero mucho,  que a veces la regaño y empezamos a pelear pero es por su bien, yo quiero lo mejor para ella. Hija perdóname por no estar cuando más me necesitas. Te prometo que nuestra relación mejorará,  yo te amo hija.
La catesista le dijo a la hija de aquella mujer - Maria, ¿quieres decirle algo a tu mamá?
- No.- fue la cortante respuesta de Maria.

Seguimos escuchando a las demás niñas y le tocó el turno a mi hermana. Para empezar, cuando ella se levantó y todos observaron su ropa, vestía unos jeans gastados, una playera de una banda de metal y encima vestía una camisa abierta con unos botines negros. Sí,  toda una pequeña rebelde desadaptada pues las demás señoritas vestían femeninas.
- Kala.
- ¿A?.
- Párate y dime con quién haz venido.
- Aaaa... con mi mamá.- a lo que mi madre se levantó y me señaló. - También venimos con su hermana y con él.- señaló a su novio.
La catesista dirigiéndose al tipo dedujo.- Usted, debe ser el papá de Kala.
- No, soy el papá del bebé que viene.- señaló el pronunciado vientre de mi madre.
- Sí,  bueno el padre de mis hijas y yo estamos divorciados. A él *señalando a su novio* lo conozco hace años y ahora estamos esperando una niña. -dijo mi madre.
- ¿Y cómo es la comunicación de sus hijas con su padre?
- Pues, la verdad es que cada vez va desapareciendo.
 -¿Y en su casa con usted?
-Bueno,  yo también trabajo y veo poco a mis hijas pero si existe comunicación,  de vez en cuando les reviso las redes sociales y sí,  hay confianza.- mintió mi madre y es más se contradice,  si hubiese confianza no tendría que revisar mis conversaciones.
- Ok. ¿ Cómo te llamas tú? - me señaló.
- ¿Yo? Aviet.
- Bien, dime si Kala se comunica.
- Sí.
- ¿Ella habla contigo?
- Sí. - Afirmaba para deshacerme de las interrogantes y de la atención  aunque pude haber dicho que no y decir lo que veo y pienso, decidí cerrarme en mis pensamientos. Parecía que la catequista no estaba convencida.
La catequista se refirió a mi hermana.- Kala, como ven. Es una niña que se muestra independiente y desafiante,  esta niña la noto dura, creo que guarda algo allá dentro, tal vez sea resentimiento o dolor. Ella no muestra sus sentimientos y debe haber una razón. -yo asentía mentalmente,  ella había dado en el cabo.
Les cuento rápidamente,  Kala tiene 11 años y es cerrada, negativa, desinteresada, preferiría estar muerta suele decir. Mi mamá se negaba a aceptar lo que escuchaba y dijo.
- Mire, yo a mis hijas las he criado bien y ellas confían en mí. - finalizó su comentario y pasamos a escuchar a otra niña.

Esta charla grupal fue como una terapia para desahogarse y me encantó. Les juro que esa catequista casi logra convencerme. Después de todo, fue bueno oír los distintos testimonios de las fallidas relaciones entre madre e hija, me hubiese gustado que mi madre se dé cuenta que al igual nuestra relación está jodida. Cuando salimos, pude escuchar como unos padres discutían uno con el otro sobre las cosas que preferían hacer en lugar de estar con su hijo. Definitivamente,  esta charla les tocó fondo y no solo a ellos. Cuando caminaba le dije a mi mamá - Creo que Kala debería ir a un psicólogo y tú también o mejor tú deberías ser su psicóloga,  no sé si me entiendes.
- Mejor tú sé nuestra mamá. - dijo mi vieja y yo me reí.
Salimos rumbo a un restaurante, donde discutimos sobre distintos temas y me agradó poder hablar, decir mi opinión. La charla  pasada surgió efecto y ahora sentía que me escuchaban, que escuchaban a Kala, escuchaba a mi madre y a su novio. El tipo me sigue dando mala espina pero me gustó que hayamos compartido opiniones. Comimos comida china, "comimos comida" suena estúpido; terminamos y regresamos a casa.

Cuando llegamos, puesto que vivo con mis abuelos también,  me introduje en su habitación y les conté todo sobre la catequesis que habíamos ido. Con mi abuela compartimos ciertas ideas sobre Kala y mi madre, sobretodo de mi mamá quién nos representa padre y madre a la vez y sin embargo no es suficiente. Ella también cree que mi mamá no le suma importancia a sus hijas,  en el sentido de que no nos escucha, no quiere escuchar lo que opinamos de su relación actual, lo que opinamos sobre cómo ella actúa no le interesa en lo más mínimo y claro, como ella lo ha dicho antes, nosotras(sus hijas) no debemos meternos en su vida porque ella sabe lo que hace y punto. Ella vive encerrada en sus mentiras porque sí,  desgraciadamente mi madre es otro mundo lleno de problemas y nos miente a su familia y nos miente mal, se olvida de sus últimas mentiras y luego cuenta cosas que no tienen sentido. Así como no tiene sentido que haya escrito "miente mal", ¿acaso existe buen mentiroso? No. Y bueno, dejando a un lado a mi madre tampoco podía olvidarme de mi padre quién poco se preocupa de vernos. Por eso, hoy aproveché que lo encontré en facebook y le escribí sobre lo sucedido y además de cierto modo le saqué en cara que él tampoco se muestra interesado en mi hermana, en mí no importa. A mi me importa que mi hermana sienta que sus padres la quieren y que no es por obligación. Yo no quiero que mi hermana sea como yo que me guardo todo. Quiero que ella confíe,  que sepa que puede contar con nosotros, que siempre tendrá nuestro apoyo y que siempre la querremos mucho. No sé si lo que le dije a mi padre lo haya llevado a meditar o si la catequesis le contribuyó algo a mi madre. En fin, hoy ha sido un nuevo día y siento que sigue siendo lo mismo. Nada cambió,  nada cambia de la noche a la mañana,  eso es todo.

Gracias, tenía que contarlo. Noto que es una entrada muy larga y espero que se entienda.  Sobretodo me gustaría que esto les llevase a meditar sobre cómo es la comunicación en su hogar,  yo sé que ustedes ya lo saben pero no sé,  no se han preguntado qué podrían hacer o que necesitan para fomentar una mejor relación. O si creen que ya no es posible, qué es lo que ha faltado por parte de sus padres y de ustedes para que exista tanta desconfianza.  Espero que la entrada haya sido leída por lo menos un parrafo. Bueno,  cuidense mucho, saludos.
Aviet.

PS. Gracias por seguirme.

3 comentarios:

  1. En mi hogar la comunicación no existe realmente. Se intenta, supongo, pero entre ellos y yo no hay verdadera comunicación; hablamos sobre cosas sin importancia porque yo prefiero que sea así. Ya ves, mi familia es complicada.

    Espero que la comunicación en tu casa mejore, que tu padre deje de ser un papá ausente, y que tu madre muestre más interés.
    En parte me agrada tu hermana xD No sé, siempre he querido tener una hermana que no le de miedo ser rebelde, que le agrade ser diferente. Ojalá ella se abra más con ustedes, y deje de guardarse todo para ella misma (lo mismo va para ti).

    Un saludo.

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  2. Muy buena entrada, se presta para la reflexion. Quien diria que cuando menos uno lo espera, alguien hace reflexionar asi a las familias que fueron? me alegro que pudieran hablarlo luego sin sentirse juzgadas, ojala tu hermana tambien dijera algo en la comida familiar, parece que esta guardando muchas cosas, me siento de cierta forma identificada, yo era asi...
    Y pues en mi familiar nunca hubo buena comunicacion, luego murio mi madre, mi padre se caso con otra persona que ni conozco y ahora es todo un lio. Nunca les cuento mis cosas,pero al menos hablamos, de ellos claro.
    Eso, gracias por la reflexion
    besos

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  3. Hola, la verdad me gustó tu entrada.
    Es muy bonito eso que quieres hacer por tu hermana, hacerle sentir que es una persona amada e importante es magnifico ojalá lo logres y que mejoren las cosas en tu casa, el comentario de tu mamá, de por qué mejor no eres tu la mamá no es tan descabellado. Quizás puedas de alguna forma organizar las cosas para que todos se lleven mucho mejor.
    Un abrazo.

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